martes, 24 de noviembre de 2009

No es país para fracasados

Seguro que hay muchos que durante su adolescencia pensaban que se iban a comer el mundo a ´bocados´. Ahora, pasados unos años, y entorno a los 30, es hora de asumir que eso de darle mordiscos a la vida queda reservado para unos pocos, tan sólo para los ´afortunados´.
El problema puede surgir, a medida que pasa el tiempo, y vas asumiendo tu rol en el universo, al pensar que el culpable eres tú al no haber alcanzado las cotas que soñabas. Una decepción que te puede llevar a la depresión y al abatimiento.
Sin embargo, el problema no es del individuo, sino de la sociedad que le rodea. Es decir, de una estructura mercantilista que, a través de los medios de comunicación, proyecta valores como el éxito fácil, los cánones de belleza... fomentando la sumisión al capital. En definitiva, lobotomizando al ser humano, haciéndole ver lo extraordinario como algo normal.
Triste, pero cierto. Los ciudadanos de a pie quedan relegados a un segundo plano en el que sólo brillan los protagonistas, aquellos que enfocan las cámaras, independientemente de su valía, de sus méritos. Sólo hay que ver cómo ´belenesesteban´ se erigen en líderes de masas...
Yo al menos lo tengo claro: éste no es país para ´fracasados´, pero mejor vivir con valores que moralmente hipotecado.