Esta mañana, mientras esperaba detrás de una mesa a que un funcionario terminara de solucionar un asunto por el que me he tenido que desplazar tres veces, me detuve a leer en su pared una fotocopia con la foto de Albert Einstein. Se titulaba "Ideas para superar la crisis". Y decía así:
"La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos. La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar superado. Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.
La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia. El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones. Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos".
Dejo de leer y pienso: ´desgraciadamente, nuestra crisis es la segunda, la de la incompetencia´. Argumentando que la situación que actualmente atraviesa este país es mucho más profunda de lo que nos están haciendo creer. Fundamentalmente porque no sólo es económica, y atañe a mucho más que un cambio en el sistema financiero o a una evolución necesaria en las estructuras que sostienen la sociedad. Ojalá se quedará en eso.
El problema subyace en que los teóricos líderes, los encargados de tirar del carro, de sacar a España del atolladero, están más preocupados de tener el poder que en hacerse dignos de lo que ello supone.
Hemos tocado fondo. El sistema está anquilosado y hay que cambiarlo. Ya está bien de sufrir el actual sistema de partidos, de los mediocres supeditados a las consignas de unas siglas, de las listas cerradas, de la corrupción consetida, o de confundir poder ejecutivo, legislativo y judicial.
"Ya está bien", es lo que me dijo el funcionario. Solucionado. Parece que me van a conceder la beca, por lo que, como buen burgués, me callo.
martes, 1 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario